El Ayuntamiento de Elche llevará al pleno de este mes la modificación del Plan General para regular la implantación de plantas fotovoltaicas en el término municipal, con el objetivo de compatibilizar el desarrollo de energías renovables con la protección del paisaje y del Camp d’Elx. Superado ese trámite, saldrá a exposición pública, volverá al pleno y se trasladará a conselleria para su aprobación definitiva. Un proceso que se estima de en torno a cuatro meses.
El concejal de Estrategia Municipal, Francisco Soler, ha explicado que la normativa delimita las zonas donde quedará prohibida la instalación, como el suelo no urbanizable protegido, los huertos dispersos de palmeras, saladares y carrizales, montes públicos, áreas del PATIVEL o zonas próximas al aeropuerto. Tampoco se permitirá sobre cultivos emblemáticos como el melón del Carrizales, el dátil de Elche o la granada mollar.
Sin embargo, podrán instalarse en suelo no urbanizable, aunque con limitaciones. Deberán situarse a más de mil metros del litoral, no podrán ocupar más del 50% de la parcela, y deberán mantener distancias mínimas de 100 metros respecto a viviendas, suelo urbano o equipamientos y de 500 metros respecto a bienes patrimoniales y espacios protegidos.
Actualmente existen diez licencias concedidas en Elche, de las que cinco se han ejecutado y solo dos están operativas. Además, hay 26 solicitudes en tramitación, de las que 16 ya han sido autorizadas por la conselleria y están pendientes de informes municipales.




