Las asociaciones de familias de alumnado de los colegios El Palmeral, Clara Campoamor, Candalix, San Fernando y Sanchis Guarner han registrado un escrito dirigido al alcalde de Elche, Pablo Ruz, y a la Corporación Municipal en el que solicitan que los plenos de junio, julio y septiembre se celebren con el aire acondicionado apagado.
La propuesta busca visibilizar las elevadas temperaturas que, según denuncian, soportan cada año miles de alumnos, docentes y trabajadores de los centros educativos ilicitanos durante los meses más calurosos. Las familias aseguran que muchas aulas superan habitualmente los 30 grados, una situación que afecta al aprendizaje, la concentración y el bienestar de toda la comunidad educativa.
Las asociaciones explican que se trata de una medida simbólica para promover la empatía institucional y reclaman a los representantes municipales que se pronuncien sobre si consideran adecuadas estas condiciones para desarrollar la actividad educativa. Asimismo, insisten en que el problema trasciende el ámbito político y supone una cuestión de salud, bienestar y dignidad para los menores.
Los colectivos firmantes confían en que la iniciativa contribuya a visibilizar una realidad que se repite cada curso escolar y reclaman el compromiso de todas las administraciones para garantizar espacios educativos seguros y adaptados a las altas temperaturas.




