El Elche CF ha anunciado la rescisión inmediata de la vinculación contractual con el futbolista Rafa Mir después de conocerse la sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia que condena al delantero a ocho años y medio de prisión por un delito de agresión sexual y otro de lesiones. La entidad franjiverde ha ejecutado la cláusula de extinción que figuraba tanto en el acuerdo de cesión suscrito con el Sevilla FC como en el contrato laboral firmado con el futbolista.
A través de un escueto comunicado, el club ha señalado que condena de forma rotunda cualquier acto de violencia y ha expresado su absoluto respeto al procedimiento judicial. La decisión llega apenas unos días después de hacerse pública la sentencia que, aunque todavía no es firme y puede ser recurrida, considera probado que el jugador agredió sexualmente a una joven en su vivienda de Bétera durante la madrugada del 1 de septiembre de 2024, cuando estaba cedido en el Valencia.
La resolución judicial impone a Mir siete años de prisión por agresión sexual y un año y medio adicional por lesiones. Además, establece una indemnización de 64.000 euros para la víctima, una orden de alejamiento y varios años de libertad vigilada una vez cumplida la condena. Durante el juicio, el futbolista defendió que las relaciones fueron consentidas, una versión que el tribunal rechazó al otorgar plena credibilidad al relato de la denunciante y al conjunto de las pruebas practicadas.
La sentencia también condena a Pablo Jara, amigo de Mir y también futbolista, a dos años y medio de prisión por la agresión sexual a una segunda joven y por otros delitos relacionados con los hechos ocurridos aquella misma noche.
Policías locales investigados por sus posibles contradicciones
Más allá de las condenas, la resolución judicial ha abierto una nueva derivada en el caso. La Audiencia de Valencia ha solicitado investigar la actuación de varios agentes de la Policía Local de Bétera que fueron los primeros en atender a las víctimas tras los hechos. Los magistrados aprecian una «flagrante contradicción» entre las declaraciones de los policías y los testimonios de las denunciantes, a quienes la sentencia concede mayor credibilidad. El tribunal incluso plantea la posibilidad de que se hubiera producido un delito de falso testimonio por parte de algunos de los agentes durante el proceso judicial.
Las víctimas denunciaron durante el juicio que la atención recibida por parte de los policías fue insuficiente y que algunos agentes mostraron una actitud de indolencia hacia su situación. Estas acusaciones han llevado a que la actuación policial quede ahora bajo el foco de una investigación específica para esclarecer si existieron irregularidades en la asistencia prestada y en las declaraciones realizadas posteriormente ante la justicia.
Con la rescisión anunciada por el Elche CF, la etapa de Rafa Mir en el club ilicitano queda cerrada de manera definitiva mientras continúa el recorrido judicial de una sentencia que todavía puede ser recurrida ante instancias superiores.




