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Verano sin bancos de medusas en las playas de Elche y Santa Pola

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Las medusas vuelven a convertirse cada verano en una de las grandes protagonistas de las playas de la costa alicantina. Sin embargo, los expertos insisten en que su presencia no responde a un fenómeno nuevo, sino a una mayor percepción por parte de los bañistas y al incremento del uso de las playas y de la difusión de imágenes a través de las redes sociales.

Así lo ha explicado en el programa Hoy por Hoy Elche el director científico del Instituto de Ecología Litoral, Gabriel Soler, quien recuerda que las medusas forman parte del ecosistema natural del mar Mediterráneo desde hace millones de años y cumplen un papel esencial en la cadena trófica marina, tanto como depredadoras de plancton como alimento de otras especies.

Además, aclara que estos animales no nadan libremente hacia la costa, sino que son arrastrados por las corrientes marinas, por lo que las acumulaciones en las playas suelen ser episodios puntuales que, por lo general, duran uno o dos días. Este verano no nos hemos encontrado con acumulaciones especialmente por la dirección del viento que no las ha atraído hacia la costa.

En el litoral de Alicante, y por tanto también en las playas de Elche y Santa Pola, las especies más habituales son la medusa huevo frito (Cotylorhiza tuberculata), el pulmón de mar (Rhizostoma pulmo) y el clavel de mar (Pelagia noctiluca). Esta última, de menor tamaño y color rojizo, es la que provoca las picaduras más dolorosas debido a la mayor potencia de su toxina, mientras que las otras dos suelen resultar menos urticantes.

¿Qué hacer ante una picadura?

Ante una picadura, los especialistas recomiendan mantener la calma y evitar algunos de los errores más frecuentes. No se debe frotar la piel, retirar los restos de tentáculos con las manos ni utilizar agua dulce. La actuación correcta consiste en retirar los restos con unas pinzas o una tarjeta de plástico, lavar la zona únicamente con agua de mar y aplicar frío seco, como una bolsa de hielo protegida por un paño. También desmienten remedios caseros muy extendidos, como aplicar arena, alcohol o incluso orina, ya que pueden empeorar la lesión o favorecer infecciones.

Soler señala que la inmensa mayoría de las picaduras son leves y se resuelven con estas medidas básicas. Solo en personas con especial sensibilidad o reacciones alérgicas es aconsejable acudir a un centro sanitario para recibir atención médica.

Más allá de las molestias que ocasionan durante el baño, el investigador destaca que las medusas son organismos de enorme interés científico. Su extraordinario éxito evolutivo les ha permitido sobrevivir durante millones de años prácticamente sin cambios y, además, las toxinas que producen están siendo objeto de investigación para el desarrollo de nuevos tratamientos y aplicaciones terapéuticas. Un recordatorio de que, aunque cada verano sean unas visitantes poco deseadas por los bañistas, desempeñan un papel imprescindible en la salud del Mediterráneo.

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