El Ayuntamiento de Santa Pola ha decretado este jueves el cierre temporal de la zona de baño de la Gran Playa después de que una analítica detectara una alteración en la calidad de sus aguas.
La medida se ha adoptado siguiendo las indicaciones de la Dirección General del Agua y permanecerá en vigor hasta que nuevos análisis confirmen que el baño puede realizarse con total seguridad.
El consistorio ha informado de la decisión a través de sus redes sociales, donde ha explicado que, por el momento, queda prohibido el acceso al agua, aunque los usuarios sí pueden permanecer y disfrutar de la zona de arena.
Además, durante la jornada de este jueves se procederá a la toma de nuevas muestras que serán analizadas para comprobar si los parámetros vuelven a situarse dentro de los niveles exigidos por la normativa sanitaria.
Desde el Ayuntamiento han señalado que el objetivo es reabrir la playa «en cuanto se obtengan resultados favorables», al tiempo que han agradecido la comprensión de vecinos y visitantes y han insistido en que la medida responde exclusivamente a criterios de prevención y protección de la salud pública.
Este tipo de cierres forman parte del protocolo de vigilancia de las aguas de baño que se desarrolla durante toda la temporada estival. De forma periódica se realizan controles microbiológicos para detectar posibles alteraciones que puedan suponer un riesgo para los bañistas, como un aumento de determinadas bacterias o episodios puntuales de contaminación provocados por lluvias, vertidos o corrientes marinas.
Cuando alguna muestra presenta valores fuera de los límites establecidos, las administraciones competentes activan de manera preventiva el cierre de la zona de baño hasta disponer de nuevas analíticas que garanticen que el agua vuelve a reunir las condiciones adecuadas.




