Un 15 de junio de 1969 el Elche CF lograba la mayor gesta de su historia: disputar una final de Copa, la única por el momento. El escenario fue el estadio Santiago Bernabéu y el rival el Athletic Club de Bilbao. Todo un acontecimiento que dejó desiertas las calles ilicitanas ese día.
Era un Elche magnífico presidido por José Esquitino Sempere, entrenado por Roque Gastón Máspoli y con jugadores como Araquistáin, Vicente Iborra, Canós, Ricardo González, Toméu Llompart, Ballester, Juan Carlos Lezcano, Serena, Vavá, Casco, Asensi, Curro, Emilio o Blas. Un auténtico equipazo, temido y respetado por todos sus rivales en aquella década mágica de los 60.
El conjunto bilbaíno se impuso por 1-0 con un gol de Arieta a falta de ocho minutos para el final. Los ilicitanos hicieron un gran primer tiempo, pero no aprovecharon sus ocasiones. Los franjiverdes acusaron en la segunda mitad el esfuerzo del encuentro de desempate que jugaron unos días antes contra la Real Sociedad con victoria ilicitana por 2-0 con los goles de Casco y Juan Manuel Asensi.
El Elche Club de Fútbol se proclamaba subcampeón dando una imagen espectacular de calidad y de poderío. Era admirado por todo el fútbol nacional. Aquella final se perdió, pero la gran familia franjiverde se sintió tremendamente orgullosa de su equipo. Una auténtica hazaña y el mayor hito futbolístico en la historia del club ilicitano.




