La Comunidad de Regantes de Carrizales ha presentado esta mañana la campaña del Melón de Carrizales con el tradicional corte que simboliza la llegada de uno de los productos más singulares del Camp d’Elx.
El presidente de la comunidad, Fernando Antón, ha explicado que este año ha bajado la producción con 400.000 kilos que contrasta con los 650.000 kilos de la campaña anterior. Antón ha señalado que esta reducción en la cosecha se debe a las lluvias de primavera que han retrasado la plantación. Además, también se han reducido el número de hectáreas cultivadas ante la incertidumbre de la disponibilidad de agua. Aun así, se compensará con una ligera subida del precio final del producto en el mercado que se comercializará en torno a tres euros.
Antón ha apuntado que se trata de un fruto que se distribuye al 90% en municipios de la provincia de Alicante como Elche, Torrevieja o la zona de la Marina Alta. El presidente de la comunidad ha recordado que el Melón de Carrizales es una variedad tipo Piel de Sapo que debe sus características diferenciadoras al particular entorno en el que se cultiva, donde la combinación de las condiciones del suelo y la calidad del agua de riego contribuyen a conseguir un fruto de textura crujiente y un sabor dulce e intenso.
En esta ocasión, la comunidad ha elegido al agricultor, Pascual Román, por su contribución al campo de Elche. Román ha hecho un repaso por la historia de su familia que está estrechamente ligada a la zona de Carrizales. Además, ha animado a los responsables de las comunidades de regantes que «no tiren la toalla» en el actual conflicto por el agua.
Por su parte, el alcalde de Elche, Pablo Ruz, ha puesto en valor la labor de la Comunidad de Regantes de Carrizales por cultivar en «una tierra que no tiene agua» y por hacer del melón un sello de identidad del municipio.




