Sebastián Beccacece puede estar viviendo sus últimas horas como entrenador del Elche C.F. tras la derrota ilicitana por 2-0 ante el Sporting de Gijón en El Molinón. El propio técnico franjiverde, en un arrebato de honestidad, reconocía que «hablaremos con el propietario, Christian Bragarnik, y con el director deportivo, Sergio Mantecón, y veremos qué es lo más conveniente».
Un Beccacece que ha admitido sin ambages que «la situación merece una revisión. El fútbol es lograr resultados y si no lo consigues qué vas a hacer. Si el lunes ante el Andorra no se gana seguramente no tendría demasiado sentido seguir forzando algo. El equipo no ha estado a la altura y como conductor me debo hacer responsable de lo acontecido».
Por tanto, Beccacece se autoimpone un ultimátum en el Elche-Andorra del lunes 9 de octubre a las 19:00 horas en el estadio Martínez Valero, siempre y cuando Bragarnik no decida despedirle antes. En todo caso, es muy loable la honradez de un Beccacece que se ha encontrado con una plantilla muy diferente de lo que se le prometió. Y el futuro entrenador tampoco lo tendrá fácil porque es una plantilla descompensada y con muchas carencias. El Elche y su afición están una vez más en la encrucijada.