Familias, profesorado y equipo directivo del CEIP Candalix se han concentrado este jueves a las puertas del centro para reclamar una reunión urgente con la Conselleria de Educación que permita revertir la configuración de las aulas de Infantil de 3 años para garantizar que todo el alumnado pueda estudiar en valenciano como eligieron mayoritariamente durante la consulta de lengua base.
El portavoz de las familias, Ximo Manzano, ha explicado que más de una decena de alumnos y alumnas se ha quedado sin plaza en la línea en valenciano pese a que más de 40 familias la solicitaron como primera opción, mientras que únicamente cuatro optaron por el castellano. La planificación para el próximo curso contempla un aula en cada idioma, lo que obliga a varias familias a buscar plaza en otros centros para mantener la enseñanza en valenciano.
Manzano ha denunciado que, pese a las gestiones realizadas con la Concejalía de Educación, la Conselleria y los escritos remitidos por el propio colegio, todavía no han recibido ninguna respuesta oficial. No obstante, ha insistido en que la situación todavía puede revertirse, ya que el curso aún no ha comenzado y el Consejo Escolar del centro ha solicitado por unanimidad que las dos aulas se impartan en valenciano.
Durante la concentración, en la que también han participado sindicatos y entidades en defensa de la educación pública, se ha leído un manifiesto en el que se exige una reunión inmediata con la Administración educativa para encontrar una solución antes del inicio del próximo curso. Además, familias y docentes han defendido que el valenciano «es lengua propia, patrimonio común y una herramienta para la igualdad de oportunidades», al tiempo que han reclamado que se respete la elección de las familias y se garantice una oferta suficiente de líneas en valenciano para consolidar el proyecto lingüístico del centro.




