La resolución, firmada por el vicealcalde y concejal de Estrategia Municipal, Francisco Soler, establece un plazo máximo de 24 horas para el inicio de los trabajos de derribo, que deberán finalizarse en el plazo de un mes.
La medida se toma después de que en los últimos días se hayan producido desprendimientos graves, incluido el colapso parcial del forjado de la planta superior y caída de elementos estructurales.
Un informe técnico municipal, elaborado tras varias inspecciones, advierte de que el edificio, de más de 85 años de antigüedad, presenta un estado de conservación «muy deficiente», con graves daños en vigas, muros de carga y cubierta. Además, las viviendas se encuentran deshabitadas y existe una acumulación considerable de escombros en el interior.
El Ayuntamiento ha ordenado también el desalojo de las viviendas del edificio colindante, en el número 6 de la misma calle, como medida preventiva durante el proceso de demolición. La evacuación debe realizarse en un plazo de 24 horas desde la notificación, y los residentes no podrán regresar hasta que un técnico certifique, en un plazo no superior a siete días desde el inicio de las obras, que se ha garantizado la estabilidad de la medianera común.
El inmueble, aunque en ruinas, está catalogado con nivel de protección estructural parcial y se ubica en pleno núcleo histórico tradicional de Elche, dentro del entorno del Palmeral, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La fachada está protegida por normativa municipal, pero el informe técnico concluye que no es viable su conservación sin comprometer la seguridad, por lo que se ha descartado mantenerla.
La demolición deberá realizarse de forma manual y progresiva, con especial vigilancia sobre los inmuebles colindantes. Se instalarán pantallas protectoras, se reforzarán estructuras adyacentes y se llevará un control técnico continuo.
El coste total estimado de las intervenciones, según el presupuesto provisional, asciende a 164.458 euros.




