«Escuchar las experiencias vividas: voces reales, cambios reales». Este es el lema del Día Mundial de la Salud Mental de 2026, conmemorado el pasado diez de octubre, que invita a poner en el centro a las personas que conviven con problemas de salud mental, escuchar sus historias y combatir los prejuicios que todavía existen. Muchos trastornos aparecen durante la adolescencia y los primeros años de la edad adulta. Para dar cobertura, en Elche se encuentra ASFEME, una asociación que desde 1994 acompaña a personas con problemas de salud mental y a sus familias. Allí se encuentran historias de superación, de dificultades y, sobre todo, de personas que trabajan cada día por construir su futuro.
Es el caso de Ana Belén Anguita, de 48 años, que sufrió acoso escolar y atravesó una adolescencia marcada por la soledad. En 2010 fue ingresada en el Hospital General de Elche tras manifestarse su enfermedad. Con el acompañamiento profesional y con los programas de ASFEME, consiguió recuperar su autonomía y reincorporarse al mundo laboral. Hoy trabaja en la propia asociación, vive con su pareja y ayuda a otras personas que atraviesan situaciones similares porque ha insistido en que «la recuperación es posible».
Por su parte, Iván Cano tiene 28 años y recibió un diagnóstico de esquizofrenia a los quince. Reconoce que aprender a convivir con la enfermedad fue complicado, pero asegura que, con tratamiento y apoyo, puede llevar una vida normalizada. Actualmente reside en una vivienda tutelada, ha trabajado y prepara oposiciones. Iván considera que todavía existen muchos prejuicios y recuerda que conocer a las personas es fundamental para dejar de juzgarlas por su diagnóstico.




