Punto de oro para el Elche CF, que empata a domicilio con el Villarreal a cero goles tras realizar un gran ejercicio defensivo con Dituro y Buba Sangaré como mejores jugadores del enfrentamiento. Los franjiverdes encadenan tres encuentros sin perder y tan solo una derrota en los últimos cuatro partidos. No obstante, la buena racha no es suficiente como para salir de la zona roja de la clasificación.
El conjunto de Anselmi mantiene su portería a cero ante un equipo que disputa la Champions League. Íñigo Pérez introdujo cambios en su 11 inicial, dando entrada al ilicitano Carlos Maciá, Oluwaseyi o a Costa y, aún con esas novedades, el submarino amarillo maniató a los visitantes durante los instantes iniciales.
En ese sentido, la primera parte del Villarreal fue muy buena. Tanto, que mereció irse ganando al descanso. Moleiro tuvo la primera ocasión en el minuto uno, pero desde ese momento Dituro se hizo enorme. El argentino detuvo su disparo con la bota derecha, en lo que era una premonición del nivel que iba a desplegar sobre el terreno de juego de La Cerámica.
Al poco tiempo, Oluwaseyi disfrutó de otra acción de ataque. Tras un error de Morcillo, que no tuvo su mejor encuentro, el delantero ‘groguet’ chutó desde el costado izquierdo. Tiro al que el guardameta del Elche respondió de nuevo con la base de su bota derecha.
El conjunto franjiverde se partió por momentos. La idea de juego no era clara. Los jugadores ofensivos, con tendencia de ir hacia arriba, trataron de presionar. Sin embargo, el centro del campo se acabó quebrando ante el afán por defender de la zaga ilicitana. Esa circunstancia la aprovecharon los locales.
El equipo de Íñigo Pérez se hizo con el dominio del esférico y puso en aprietos constantes a Marc Aguado y Gonzalo Villar. Los centrocampistas no sabían si apretar la salida de balón o resguardar su posición. Además, en relación con el pivote llegaron más malas noticias. Poco después de la media hora de juego, el exfutbolista del Real Zaragoza se marchó lesionado tras una acción en la que se le dobló el tobillo.
Entró Federico Redondo, lo que desplazó a Morcillo a la medular franjiverde, aunque no sirvió para frenar el caudal ofensivo del Villarreal. Lo mejor para los de Anselmi fue el resultado, que con la llegada del descanso seguía cero a cero.
Ya en la segunda parte, el devenir del duelo cambió. La balanza del juego comenzó a equilibrarse gracias a que el preparador argentino corrigió durante el tiempo de descanso la postura de su equipo a la hora de presionar. Después del paso por vestuarios, por fin, se vio a lo que quería jugar.
El Elche CF se cerró atrás, juntó las líneas e intentó hacer daño al contragolpe. El desarrollo del segundo tiempo sorprendió a un Villarreal que no podía atacar, ya que cada internada era frenada por un imperial Buba Sangaré, que cerró pasillos interiores. Los franjiverdes ganaron confianza y con las conducciones de Lemar y Germán Valera hicieron dudar a los locales. En ese sentido, el francés tuvo una posición franca en la frontal del área para tirar a puerta y obligó a Gulácsi a sacar una mano salvadora.
Ante todo pronóstico, el conjunto ilicitano trenzó jugadas de ataque y, aunque se producían con cuentagotas, hizo murmullar a toda La Cerámica. Entonces llegó la polémica. García Verdura pitó un penalti a instancias de su asistente a un cuarto de hora del final. Moleiro agarró claramente a Roy Revivo en un saque de esquina. En un primer momento el colegiado señaló la pena máxima, pero incomprensiblemente el VAR desbarató la oportunidad de que los visitantes se pusieran por delante.
Pese a la mejoría ofensiva, el Elche CF no encontró el camino del gol. No tuvo el acierto necesario para transformar sus aproximaciones en ocasiones más claras y quedó la duda de si hizo falta jugar con dos delanteros arriba. El equipo de Martín Anselmi dio un paso adelante en su propuesta con balón, pero le faltó el último golpe para culminar su reacción.
En los minutos finales, el conjunto ilicitano priorizó la seguridad defensiva para asegurar un punto de mérito. Los de Anselmi gestionaron bien el tiempo, estrecharon líneas y protegieron su área para contener los últimos intentos del Villarreal, dando por bueno el empate a cero. De esta manera, el cuadro franjiverde encadena tres partidos consecutivos sin perder y suma una sola derrota en sus últimos cuatro encuentros.
Por tanto, los ilicitanos se encuentran en una dinámica positiva que, por el momento, no le permite abandonar los puestos de descenso, pero que deja la nota positiva de haber recuperado al mejor Matías Dituro.




